Querido Juanse:
Hoy quiero dejar por escrito algo que te dije en un mensaje, pero que merece un lugar más digno que un chat perdido entre notificaciones: sos un padre extraordinario.
Textos sobre fragilidad, coraje y cuidado mutuo. Cómo se sostiene la fuerza sin negar la vulnerabilidad. Parte de mi Comunidad Afectiva Alippi García y Cía.
Querido Juanse:
Hoy quiero dejar por escrito algo que te dije en un mensaje, pero que merece un lugar más digno que un chat perdido entre notificaciones: sos un padre extraordinario.
Este mensaje es para vos, que estás atravesando un tramo difícil. No sé tu nombre, y no necesito saberlo. Solo quiero decirte algo simple y verdadero:
No estás solo en esto.
Lo que te está pasando no es un fallo de carácter, ni una debilidad, ni una marca personal. Es un episodio duro, sí, pero es un episodio. No define tu vida entera ni tu valor como persona.
Se apagan las seguridades habituales.
Las emociones se vuelven planas o confusas.
La mente no encuentra respuestas.
El cuerpo pide silencio, lentitud, honestidad.
La vida interior parece suspendida.
Es un vaciamiento necesario: un espacio donde lo que ya no funciona se desprende, aunque duela.
Simplemente reconocieron: “Esto también es parte del camino”.
La noche oscura es un entrenamiento en desidentificación.
Nada heroico:
silencio breve
trabajo manual
presencia en lo cotidiano
continuidad sin exigencia
La maduración ocurre en lo pequeño.
La consigna es: caminar, no interpretar.
Cuando la noche oscura se atraviesa con sobriedad, suele emerger:
una identidad más simple y verdadera
una libertad interior más estable
una relación más adulta con el deseo
una claridad operativa que antes no existía
una forma de amar sin posesión ni miedo
Es, en términos contemporáneos, un salto de madurez.
Solo sostenerte con la misma dignidad con la que otros, antes que vos, atravesaron su propia oscuridad.
La salida no se fuerza: se deja venir.
Hoy me desperté a las 10:40 hs con ese bajón espeso que a veces trae la mañana fría. Era, en teoría, un día de tristadera y dormidera , un...