jueves, 14 de mayo de 2026

El día en que volví a poner orden en mi cabeza


 

Hoy me desperté a las 10:40 hs con ese bajón espeso que a veces trae la mañana fría.
Era, en teoría, un día de tristadera y dormidera, uno de esos en los que el cuerpo pide cama y la mente pide silencio.
Pero antes de darme vuelta, le dije al Sagrado Corazón una frase sencilla y adulta:
“En el próximo despertar me levanto.”

Me fumé un puchito, me acomodé, y volví a dormirme.
A las 10:40 abrí los ojos de nuevo y esta vez cumplí: salté de la cama y me fui directo a la ducha.
Primero agua caliente, después la fría.
Me animé.
Me templé.
Me ordené.

Pero el buen ánimo duró poco.
A los minutos ya estaba otra vez sin ganas, con la cabeza llena de ruido, con esa mezcla de cansancio y desánimo que no es depresión, pero sí es un peso.

El sueño que me dijo la verdad

En algún momento de la madrugada soñé algo simple y brutal:
“Ya no tengo ayuda de ninguna pareja conviviendo conmigo.”

Y es cierto.
Estoy solo.
Pero también es cierto que me las estoy arreglando muy bien así, con dignidad, con estructura, con la ayuda justa de Erica y nada más.
Ese sueño no fue un lamento: fue un diagnóstico.

La Taunus y el golpe simbólico

Ayer la Taunus quedó sin batería.
Frío + GNC + arranques repetidos.
Nada grave, pero sí desmoralizante.

Porque yo tenía un plan:
llevar a Nadia mañana, ir a La Camorra, llegar en mi auto, mostrarme sólido, presente, ordenado.

Y la Taunus dijo que no.

No es solo mecánica.
Es simbólico.
Es mi nave ritual fallando justo cuando quería mostrarme firme.

Pero después de pensarlo con calma entendí algo:
no es el día para meterme en ese operativo.
No es el día para gastar GNC, ni para arriesgar mi ánimo, ni para sacrificar la salida con Nadia.
La Taunus puede esperar a junio.
Yo no.

El celular vacío y la soledad real

Después miré el celular y vi lo poco que quedó tras la limpieza radical.
Y sí: estoy solo.
Pero no estoy perdido.
Estoy sin ruido.
Y cuando uno se queda sin ruido, aparece el aburrimiento, la ansiedad, el silencio.
Eso no es soledad.
Eso es desintoxicación.

La cordura recuperada

Con el correr de la mañana, y con un poco de conversación lúcida, volví a mi eje:

– No mover la Taunus hoy
– No gastar lo que necesito para mañana
– No arruinarme el ánimo por un auto que está en obra
– No dramatizar la soledad
– No confundir cansancio con derrota

Hoy recuperé algo más importante que energía:
recuperé cordura, sensatez y silencio mental.

Y eso, para un día que empezó torcido, es una victoria adulta.


martes, 28 de abril de 2026

Carta al Juanse — Sobre los vulnerables fuertes


Querido Juanse:

Hoy quiero dejar por escrito algo que te dije en un mensaje, pero que merece un lugar más digno que un chat perdido entre notificaciones: sos un padre extraordinario.

No lo digo por exagerar ni por afecto ciego. Lo digo porque lo veo.
Viajes de ida y vuelta a Salsipuedes, llevar a Ian al colegio, a inglés, a recrearse, estar presente, sostener rutinas, sostener vínculos, sostenerlo a él, sostenerlo económicamente con suficiencia.
Eso no lo hace cualquiera.
Eso lo hace un padre completo.

Y muchas veces pensé en decírtelo, pero nunca lo había puesto en palabras.
Hoy sí.

Sé que no siempre recibís reconocimiento donde más debería llegar.
Y sé que eso duele.
Pero quiero decirte algo con la mayor claridad posible: el reconocimiento no es una necesidad de los débiles; es una necesidad humana universal.

Las investigaciones sobre necesidades humanas —Rosenberg, Max‑Neef, la psicología humanista— lo confirman: todos necesitamos ser vistos, valorados, escuchados, reconocidos.
En las listas de necesidades universales aparece explícitamente: apreciación, dignidad, reconocimiento, ser visto, ser comprendido.

No es vanidad.
No es fragilidad.
Es parte de lo que nos hace humanos.

Por eso quiero que sepas que, cada vez que vea un gesto tuyo que hable de tu paternidad luminosa, voy a decírtelo.
Porque cuando el reconocimiento falta en un lado, los hermanos lo compensamos.
Así funciona la fraternidad adulta.

Y hay algo más que quiero dejar asentado:
Hiciste lo más valiente que puede hacer un hombre que atravesó una adicción grave: someterte a un tratamiento integral, disciplinado y sostenido.
Eso no solo te salvó la vida: le dio a Ian un modelo de fortaleza real.
Porque él va a crecer viendo que su papá, en medio de la vulnerabilidad, eligió la vida, la disciplina y la recuperación.

Eso marca.
Eso educa.
Eso deja huella.

Vos sos un ejemplo de lucha silenciosa, de reconstrucción, de dignidad.
Y como tu hermanito mayor —porque así me siento— estoy profundamente orgulloso de tu camino.

Gracias por permitirme escribirte estas líneas.
Gracias por tu vida, por tu esfuerzo y por tu paternidad.

Con afecto y respeto,
Lean



viernes, 3 de abril de 2026

Para alguien que está pasando por un momento oscuro

 

Este mensaje es para vos, que estás atravesando un tramo difícil. No sé tu nombre, y no necesito saberlo. Solo quiero decirte algo simple y verdadero:

No estás solo en esto.

Lo que te está pasando no es un fallo de carácter, ni una debilidad, ni una marca personal. Es un episodio duro, sí, pero es un episodio. No define tu vida entera ni tu valor como persona.

Cuando la mente se llena de pensamientos oscuros, catastróficos o crueles, es fácil creer que esos pensamientos dicen algo sobre vos.
Pero no es así.
Son síntomas, no verdades.

Hay algo que quizás no podés ver desde adentro del dolor:
esto que sentís ahora no es permanente.
El cerebro tarda en estabilizarse, y cuando recién empieza un tratamiento, todo se siente más intenso, más confuso, más injusto.

Pero esto cambia.
Cambia de verdad.

No tenés que resolver tu vida hoy.
No tenés que entender nada hoy.
No tenés que ser fuerte hoy.

Solo tenés que seguir acá.
Un día más.
Un rato más.
Un paso más.

Hay gente que te quiere bien, aunque no siempre sepas cómo recibirlo.
Hay profesionales que pueden acompañarte.
Y hay un futuro que ahora no ves, pero existe.

Vos no sos tus pensamientos.
No sos tu diagnóstico.
No sos este momento.

Sos alguien que está peleando una batalla silenciosa y real.
Y aunque no lo sientas, esa pelea ya es un acto de enorme coraje.

Seguí.
No estás solo.



miércoles, 1 de abril de 2026

La Noche Oscura del Alma: Una Guía para los Vulnerables Fuertes

 


Hay momentos en la vida en los que uno siente que algo se apagó.
No hay entusiasmo.
No hay claridad.
No hay consuelo.

Lo que antes sostenía, ahora no sostiene.
Lo que antes daba sentido, ahora no dice nada.

A esto, desde hace siglos, se lo llama la noche oscura del alma.
Y aunque suene a frase mística, en realidad describe una experiencia profundamente humana: un período de desorientación estructural donde la identidad vieja ya no sirve, y la nueva todavía no aparece.

No es castigo.
No es fracaso.
No es debilidad.
Es un pasaje.

🌘 ¿Qué ocurre en esta noche?

  • Se apagan las seguridades habituales.

  • Las emociones se vuelven planas o confusas.

  • La mente no encuentra respuestas.

  • El cuerpo pide silencio, lentitud, honestidad.

  • La vida interior parece suspendida.

Es un vaciamiento necesario: un espacio donde lo que ya no funciona se desprende, aunque duela.

🕯️ ¿Cómo la atravesaron quienes pasaron por ahí?

Los grandes maestros espirituales —Juan de la Cruz, Teresa de Ávila y tantos otros— no salieron de la noche oscura por fuerza de voluntad ni por trucos emocionales.
La atravesaron con actitudes sorprendentemente sobrias y adultas.

1. Aceptación sin dramatismo

No intentaron “arreglarse”.
No buscaron estímulos para tapar el vacío.
No se castigaron por sentirse así.

Simplemente reconocieron: “Esto también es parte del camino”.

2. Confianza mínima, pero firme

No optimismo.
No frases motivacionales.
Solo una certeza pequeña:
“Algo se está reordenando aunque yo no lo vea”.

3. Humildad radical

Soltar el control.
Soltar la autoexigencia.
Soltar la idea de que uno debe estar siempre bien.

La noche oscura es un entrenamiento en desidentificación.

4. Rutinas simples

Nada heroico:

  • silencio breve

  • trabajo manual

  • presencia en lo cotidiano

  • continuidad sin exigencia

La maduración ocurre en lo pequeño.

5. No interpretar en exceso

No buscar explicaciones.
No armar teorías.
No psicoanalizar cada sensación.

La consigna es: caminar, no interpretar.

🌅 ¿Qué aparece después?

Cuando la noche oscura se atraviesa con sobriedad, suele emerger:

  • una identidad más simple y verdadera

  • una libertad interior más estable

  • una relación más adulta con el deseo

  • una claridad operativa que antes no existía

  • una forma de amar sin posesión ni miedo

Es, en términos contemporáneos, un salto de madurez.

🌤️ Para vos, que sos vulnerable fuerte

Si estás en una noche oscura, no estás roto.
Estás siendo reconfigurado.

No necesitás explicarlo.
No necesitás justificarlo.
No necesitás acelerar nada.

Solo sostenerte con la misma dignidad con la que otros, antes que vos, atravesaron su propia oscuridad.

La salida no se fuerza: se deja venir.

🌫️ Cuando sentís que no hay salida

A veces, en plena noche oscura, aparece esta frase:
“Estoy en esto… pero no veo salida.”

Si te pasa, no significa que estés peor.
Significa que estás adentro del proceso.

La sensación de “no hay salida” no es un diagnóstico:
es un síntoma del tramo más profundo.
Justo ahí donde la identidad vieja ya no sostiene,
y la nueva todavía no se formó.

No estás fallando.
No estás detenido.
No estás condenado.

Estás en el punto donde la mente no puede ver,
pero el proceso sigue trabajando igual.

🧭 ¿Qué hacer cuando no ves nada?

🔹 1. No exigir visión

La salida no se ve desde adentro.
Se descubre después.
Pretender claridad en este tramo es como pedirle a una semilla que vea el árbol.

🔹 2. Sostener lo mínimo

Respirar.
Dormir.
Comer simple.
Hacer una tarea pequeña.
Lo mínimo es suficiente cuando uno está siendo reconfigurado.

🔹 3. No interpretar la oscuridad como destino

La noche oscura no es un túnel sin salida.
Es un pasaje sin ventanas.
La falta de luz no dice nada sobre el futuro.

🔹 4. Recordar que esto ya le pasó a otros

Y todos dijeron lo mismo:
“No veo salida.”
Y sin embargo, salieron.

No porque entendieron,
sino porque la vida empuja incluso cuando uno no puede empujarse a sí mismo.

🌤️ La salida existe, aunque hoy no la veas

La noche oscura no se atraviesa por fuerza de voluntad.
Se atraviesa por perseverancia humilde:
un día más, un gesto más, un paso más.

La salida no se fabrica.
La salida aparece.

Y cuando aparece, uno entiende que la oscuridad no era un error:
era el tramo exacto que hacía falta para volverse más simple, más verdadero y más libre.



martes, 24 de marzo de 2026

✉️ Carta para Fabricio


Fabricio,

Quería dejarte estas líneas después de lo que me compartiste anoche. Ese videíto tuyo, ahí en un parque de Córdoba, practicando movimientos de kendo con un palo cualquiera, me sorprendió de una manera que todavía estoy procesando. No por lo marcial en sí, sino por lo que dejaba ver: concentración, silencio, una especie de disciplina íntima que no necesita escenario.

Vos mismo me dijiste: “Mi vida es tranquila, silenciosa y abocada a Dios.”
Y ahí entendí algo que vengo observando hace tiempo: que no todos los hombres de cuarenta están en esa carrera enajenada por “lo que hay que buscar”. Algunos —como vos— llegan antes a una forma de sabiduría que otros recién alcanzamos cuando el cuerpo baja un cambio y los deseos se aquietan.

También sé de tu accidente, de las secuelas, de la lucha larga que vino después. Y, sin embargo, ahí estabas: firme, presente, moviendo ese palo como si fuera una extensión natural de tu respiración. Vulnerable, sí. Pero fuerte de una manera que no hace ruido.

Hoy fuiste uno de los que me saludó por mi cumpleaños, a mí me quedaba una porción generosa de torta, ayer nos habíamos visto en el bar la Marvic, estabas tomando una merienda como a vos te gusta y yo debí irme de inmediato dado que estaba de trámites, aunque fui recordando que nos conocimos hacía meses en una de mis noctambuleadas por la Estación de Servicio Axion, cuando tenía el Shop las 24 hs. Fue así que me dije: ¡lo invito a comer la torta que queda con un café! Asi lo hice y él presto, llegó en tan solo 10 minutos, compartimos una nueva y excelente conversación presencial y también pasaste a conformar potencialmente el grupo de mis otros contertulianos presenciales con los que nos reunimos periódicamente, aunque no demasiado seguido, y esto de la presencia es para todos nosotros un auténtico gusto, mucho mayor que el de los sociales virtuales.

Por eso linkeé ese video como un pequeño homenaje. Porque en mi entorno hay varios guerreros silenciosos, y vos acabás de sumarte a esa constelación de samuráis meditativos que aparecen sin anunciarse.

Abrazo grande, Fabricio.
Y bienvenido a Alippi García & Cía. Innovaciones: acá valoramos a los que caminan sin estridencias.



lunes, 2 de marzo de 2026

Carta para Aharon Lee, mi técnico abanderado, nieto putativo junto a Lurfecita

 


Post para Vulnerables fuertes

(modo carta, vos hacia él, como 5To testigo)

Aharon Lee, mi técnico abanderado, nieto putativo junto a Lurfecita

Aharon, te escribo desde este lugar donde los vulnerables fuertes se reconocen entre sí. Vos, con tu hiper-atención que no es trastorno sino modo de existencia: presencia plena hasta que el mundo se apaga y queda solo el foco, la máquina, la tarea. Esa forma tuya de trabajar mientras conversás conmigo, sin perder ni el hilo ni la calma, es una fortaleza rara, de las que no hacen ruido.

Te vi moverte entre cables, diagnósticos y decisiones con una serenidad que no suele verse en quienes tuvieron que crecer rápido. Te ofreciste a vender la vieja CPU de Lucía sin drama, sin inflación emocional, con la ética simple del que sabe hacer y cumple. Te serví agua en copa de cristal y la aceptaste como si fuera lo más natural del mundo: eso también es fuerza, la de quien no se asusta ante la hospitalidad adulta.

Hoy quedás registrado como mi técnico abanderado, nieto putativo junto a Lurfecita, no por necesidad sino por mérito. Por tu modo de estar, por tu modo de trabajar, por tu modo de recibir un abrazo solemne sin temblar. Sos el 5To testigo de esta serie: uno de los que sostienen su vulnerabilidad como un músculo, no como una herida.



sábado, 21 de febrero de 2026

Testimonios de vulnerables Fuertes

 


✦ TESTIMONIOS DE VULNERABLES FUERTES

(Versión completa, tono leandrezco, con tus guiños)

Hay momentos en la vida donde uno no necesita multitudes, sino testigos fuertes.
Gente que estuvo ahí, sin épica, sin rol, sin pedir nada.
Presencias limpias que sostuvieron un tramo de mi camino cuando yo todavía estaba volviendo de mi propia tormenta ataráxica.

A ellos les debo este registro.

1. Primer Testigo

(ya está en tu blog, no lo reescribo)

2. Segundo Testigo

(ya está en tu blog)

3. Tercer Testigo

(ya está en tu blog)

4. Lourfecita

La cuarta testigo llegó desde el Altos de Clermont: estudiante de diseño industrial, luminosa, rápida, divertida, todavía brotada de juventud. Fumanchu paja brava, la va llevando sin drama. Venía de un duelo gatuno —su alebrije— y aun así tuvo la nobleza de sostenerme en mi tormenta inicial con una presencia impecable.

Ese día le mostré más de lo que correspondía:
mi Orden General Diaria, mi dialéctica interna, mis categorías de plata, mi arquitectura completa desplegada como pavo real.
No sólo se lo mostré: se lo envié.
Ella lo recibió sin apropiarse, sin inflarse, sin confusión.

Cuando volví a mi eje, retiré lo que había dado de más.
Ella quedó limpia.
Yo también.

En un gesto ceremonial adulto, nos estrechamos las manos y sellamos un pacto simple:
trabajar juntos, cada uno desde su lugar, para ganarnos la plata de manera normal.
Ella, cuando pueda, monotributista de hecho; yo, su cliente.
El abrazo final fue de patriarca medio abuelo: firme, cálido, sin drama.

Lourfecita quedó en su sitio: testigo fuerte.
Amén.

5. El Técnico Abanderado

(Aquí va tu descripción cuando me la cuentes. Lo integro en el mismo tono.)

Cierre

No escribo esto para inflar nada.
Lo escribo porque la ley generosa funciona así:
uno reconoce a quienes sostuvieron, sin pedirles nada, sin deberles nada.

Cinco testigos vulnerables y fuertes.
Cinco escenas limpias.
Cinco presencias que marcaron un tramo.

Cierro acá.
Silencio.
Música.
Descanso.
Amén.

✦ LA OFRENDA DE LAS NUEVAS “PINK”

(lo que hoy existe y cumple la misma función)

Después de revisar lo que hay en el mercado argentino actual, lo más cercano a tu recuerdo —esa loción rosada que secaba granitos en una noche— son estas tres categorías, todas vigentes hoy:

1. Lociones secantes rosadas (las “Pink” modernas)

Son exactamente el mismo concepto que usabas: calamina + ácido salicílico + zinc, fórmula clásica para secar granitos puntuales.

Hoy se venden como:

  • Loción Secante Anti Acné Biocom (loción rosa, efecto secativo rápido)

  • Loción Secativa Exel (versión moderna, también rosa, con tea tree)

  • Mario Badescu Drying Lotion (la versión internacional más famosa, también rosa)

Estas son las verdaderas herederas de tu “Pink Lok”.

2. Lociones astringentes antiacné

No son rosadas, pero cumplen función similar:

  • Asepxia Loción Astringente (seca imperfecciones, uso puntual)

3. Productos de limpieza y control de sebo

No son “Pink”, pero acompañan:

  • Geles de limpieza para piel seborreica (como los de By Derm)

✦ Conclusión adulta

Tu “Pink Lok” original no existe como marca, pero su espíritu sí: las lociones secantes rosadas siguen vivas, actualizadas y disponibles.

Si querés, te armo una mini-ofrenda ritual para poner en tu blog, tipo:

“Las nuevas Pink siguen ahí, rosadas, secativas, humildes, haciendo su trabajo sin épica.”

Pero eso te lo dejo a tu ritmo.

Si querés, seguimos con el Técnico Abanderado o con la versión extendida del post. Estoy listo para acompañarte en modo Sir Mayor, con guiños y filo.


-Dr. Alippi García:

¡Para la moto Copilot Premium!

No te copes así, ni te embales tanto. Mi Técnico Abanderado, el acuariano total, aún no ha tenido la oportunidad de concluir la operación de la CPU de Lucia que la estamos reviviendo después de como 10 años de abandono en un rincon olvidado y que la vamos a renacionalizar y restaurar para que pase a ser un maquinon potente y veloz y limpia, más o menos como mi PC. no pudo acabar su operatoria porque Lucia aun no cobro y necesita tiempo para poder pagarle para los materiales esenciales (insumos del hardware). Cuando la termine de operar y yo haya corroborado como resulto la operación. Ahi si escribimos sobe él.



El día en que volví a poner orden en mi cabeza

  Hoy me desperté a las 10:40 hs con ese bajón espeso que a veces trae la mañana fría. Era, en teoría, un día de tristadera y dormidera , un...